El aerodeslizador es un medio anfibio que se mueve sostenido por un cojín de aire presurizado. A veces se ve como un misterioso y eventualmente extraño medio de transporte, pero conceptualmente es muy sencillo y los fabricados por HTI son también muy seguros. Para entender las propiedades del aerodeslizador, es necesario comprender que su dinámica se parece mucho más a la de un helicóptero que a la de un barco o un coche.
Podemos definirlo como perteneciente a esa clase de vehículos que utilizan el efecto suelo para su desplazamiento como: wing-in-ground-effect (superficie de efecto suelo) o ram wings (superficie de efecto dinámico), surface effect ships (aeronave de efecto de suelo), side wall hovercraft (aerodeslizador con paredes laterales) y surface skimmers (aeroplano de superficie). Así pues, el aerodeslizador es el medio anfibio que pertenece a esta familia de vehículos. Entre todos los demás es evidentemente el más nuevo y reciente.
Refiriéndonos a la ilustración a pie de página, exploraremos a continuación su funcionamiento:
El aerodeslizador fluctúa sobre un cojín de aire expulsado hacia abajo mediante un ventilador (a veces más de uno) motorizado y colocado a bordo del medio. Esto le permite levantarlo del suelo, mantiene el medio en suspensión y permite aterrizar sucesivamente donde se desea. La altura de fluctuación del medio varía de 152mm a 2743mm y depende evidentemente del tamaño del aerodeslizador.
La carga máxima de un aerodeslizador está determinada por el producto de la Presión de su cojín de aire por la superficie cubierta de dicho cojín, es decir P x área. La carga operativa será un 25% inferior a la carga máxima, es decir 1/4 de ella, para mantener un coeficiente de seguridad en caso de gran solicitud de capacidad durante una emergencia.
Para mantener un grado de seguridad elevado, especialmente en condiciones operativas extremas, es necesario prevenir eventuales grietas del cojín de aire y, por lo tanto, equipar el propio medio con un óptimo sistema de estanqueidad del cojín, definido en términos técnicos "falda" (skirt).
La falda tiene que construirse con un material óptimo que permita un aterrizaje suave, la superación de los obstáculos en el terreno o flotantes en el agua, la adaptación continua y precisa a las olas en caso de mar picado y el deslizamiento sobre rocas sobresalientes sin que se rompa.
La falda está formada normalmente por celdas de estanqueidad situadas debajo del casco: algunas en forma de tronco de cono girado, parecidas a bolsas de estanqueidad definidas "faldones" (jupes) que tienen un papel de estabilizadores, mientras en el perímetro del casco se colocan bolsas separadas entre ellas y ancladas sólo al casco por el lado superior, como los dedos de una mano, definidas "segmentos" (segments). Muchos de los medios fabricados por HTI utilizan incluso sólo segmentos falda, es decir que funcionan sin estabilizadores, para hacer más fácil la superación de las asperezas del terreno o de los obstáculos sobresalientes en caso de aluviones, porque de esta forma cada segmento puede doblarse de forma individual cuando pasa encima de los obstáculos, perdiendo sólo un poco más de presión del cojín de aire subyacente.
Para conducir estos medios se recomienda disponer del título de piloto de IIIer nivel o Master Trainer, además del permiso de navegación.
Cuando el aerodeslizador se ha levantado sobre su cojín de aire, la potencia del motor se utiliza sólo para el desplazamiento del medio, mediante principios fluidodinámicos, puesto que el mantenimiento en fluctuación no precisa tanta potencia como su elevación inicial que recibe el nombre de despegue.
En algunos aerodeslizadores esta operación se efectúa utilizando un motor separado y distinto respecto al del movimiento, en otros en cambio el mismo motor sirve para el despegue y para el movimiento.
En HTI adoptamos ambas soluciones, la segunda se utiliza en los modelos 425, 525 y 725 que utilizamos mediante un repartidor de caudal que utiliza la mayor parte del caudal generado por el jet para el movimiento.
Se trata de la consecuencia de un cálculo estadístico de las probabilidades: al ser el aerodeslizador un vehículo muy similar al helicóptero, se utiliza en condiciones operativas en las que sólo otro aerodeslizador puede socorrer al primero si se encontrara en dificultades.
Utilizando dos motores se dispone de una doble probabilidad de que uno de los dos motores se estropee, dejando al medio en avería. No puede suceder nada peor durante una operación de rescate… y para evitar esto utilizamos, para los medios menores, siempre y sólo un motor de confianza, que precisa incluso menos cuidados y menos costes de funcionamiento o de mantenimiento.
El movimiento del aerodeslizador se obtiene dirigiendo el chorro de aire generado por el ventilador, definido precisamente "chorro" (jet). El chorro de dirige mediante aletones verticales controlados desde el timón sobre la plancha de mando. El movimiento también se puede guiar desplazando el peso a bordo del aerodeslizador, pero para ello se necesita tener mucha práctica.
Lo que nosotros tenemos de más respecto a todos los demás medios en comercio y que acabamos de describir son los "frenos" (inverter), lo que permite a nuestros medios una capacidad de maniobra ampliamente superior como: la frenada en la dirección de marcha, el giro en posición vertical fija como el helicóptero, la marcha atrás con la proa y la dirección constantes, el giro estrecho y la marcha contra un viento fuerte en condiciones meteorológicas prohibitivas.
Cuando decimos que el aerodeslizador es un medio anfibio, entendemos que normalmente se utiliza sobre:
Tierra > Agua > Fango > Nieve > Hielo
Por encima de todas las superficies y de cualquier obstáculo de superficie y/o flotante (bombonas de gas, troncos de árboles, desechos en general… según la altura del cojín)
Este producto HTI está protegido por una solicitud de patente depositada en el Ministerio de las Actividades Productivas italiano.
La copia pirata es un delito que nos perjudica a todos.